El realismo, lo real, la realidad. (3 de 3)

Del libro de Ramón Gaya “Obra completa” ed. Pre-textos pgs 631-634

“El realismo -que, claro, no puede escapar a su baja condición de… “ismo”, es decir, que no puede escapar a su entusiasta cerrazón, a su obcecada, y ciega, y hueca idolatría- no puede enamorar, es decir, entontecer a nadie que no sea enamoradizo y tonto ya de antemano, porque enamorarse del “realismo”, y adherirse a él, seguirle los pasos, adoptarlo y querer realizarlo, e incluso implantarlo -por más talento que tenga ese alguien, y por más que se pueda llamar José de Ribera, o bajando mucho de categoría, Caravaggio, o Chardin, o Courvet, o Millet, o Émile Zola- enamorarse así, fanatizarse así, no es más, en definitiva, que tomar gato por liebre”.

@ Ramón Gaya, “Retrato de Isabel”, 1990

“La realidad no puede ser borrada, ignorada o pasada por alto en una obra de arte bien nacida, legítimamente nacida; ni puede ser adulada, exaltada, glorificada; y tampoco… analizada, espiada, estudiada, viviseccionada; la realidad ha de ser… recibida, bien recibida, recibida con limpieza, y después, claro, ha de ser tenida siempre presente, muy presente; ha de ser tenida presente, y, al mismo tiempo… casi como abandonada, abandonada a su presencia, a su hermosísima y humildísima presencia. Eso es todo. Eso es todo, al menos por nuestra parte; por parte suya, de la realidad, ella, al sentirse, diríamos, no ya comprendida (esto, aunque importante, no es indispensable), sino al sentirse vista e… intocada, respetada, dejada intacta en su sitio y en su ser sagrados, es sin duda entonces cuando se aviene a responder, a respondernos, a correspondernos con su hermoso y simple estar; sólo si hemos acertado en nuestra actitud y en nuestra… distancia respecto a ella -que acaso consista en una especie de amoroso despego-, podrá ella quedarse aquí, delante de nosotros, dando la cara, dándose, y, al mismo tiempo, conservándose propia y… virgen, sucesivamente virgen, en todo el esplendor oscuro, enigmático, de su exterioridad”.

Deja un comentario