Walker Evans comenta sus fotos III

Walker Evans comenta sus fotos III

«El secreto de la fotografía: la cámara adquiere el carácter y la personalidad del hombre que la utiliza. La mente actúa a través de la máquina”.     Walker Evans

«A pesar de que se aleja de la naturaleza, esta imagen de la cuneta tiene algo muy humano. Ella es Baudeleriana. Me gustaría que Baudelaire estuviera vivo para que pudiera verla. El secreto de la fotografía: la cámara adquiere el carácter y la personalidad del hombre que la utiliza. La mente actúa a través de la máquina”.

© Walker Evans, Signs, South Carolina, 1936

 

«Esto me pareció muy divertido, absurdo, ingenuo e inconsciente; aquí hay mucho más humor que en el Pop Art. La naturaleza infructuosa es un buen ejemplo de pintura primitiva. Encontré este porche en Charleston, Carolina del Sur, creo «.

 

© Walker Evans, Part of Phillipsburg, New Jersey, 1935

 

«Es una visión muy estadounidense: su encanto está en la fealdad y la locura de unir arquitecturas de diferentes períodos. Mira el encantador y elegante edificio, abajo, en la parte delantera. Mientras que a la izquierda hay una ridícula casa coronada por un castillo almenado. El primero es honesto, el segundo no; ambos son norteamericanos».

Del libro «Walker Evans. Le secret de la photographie. Entretien avec Leslie Katz»

Walker Evans comenta sus fotos II

Walker Evans comenta sus fotos II

“El secreto de la fotografía: la cámara adquiere el carácter y la personalidad del hombre que la utiliza. La mente actúa a través de la máquina”.     Walker Evans

«La única razón por la cual esta fotografía es valiosa es porque es instintiva. Es para morirse de risa, muy conmovedor, muy triste y muy humano. Documental, muy real, muy complejo. Todas estas personas habían posado frente a la cámara del estudio local, coloco mi cámara y todas posan para mí de nuevo. Es un hecho extraordinario. Miro eso y pienso en toda esta gente».

 

© Walker Evans, Bedroom Dresser, Shrimp Fisherman’s House, 1945

 

«Esta imagen muestra lo que llamo» arreglo inconsciente «. Es una especie de tema eterno, aunque nunca lo he visto expresado así antes. Una vez más, es algo que he recopilado. Debemos recolectar. Esta es una parte de la anatomía de la vida de una persona. La mayoría de mis imágenes son hallazgos del ojo de la imaginación. Algo causa una resonancia en el ojo insaciable del fotógrafo. Es el tipo de cosa que te emociona cuando lo haces, y te emocionas durante días después de eso. Visité Biloxi. Los pescadores griegos, pescadores de camarones, vivían cerca. Sus casas estaban una junto a la otra. Un amigo me permitió entrar. El artista es recompensado cuando encuentra una cosa semejante. Sabemos que la gente no la ha visto de esa forma, y aquí podemos mostrárselo, decir: «Miren esto conmigo, miren este ejemplo del valor de las imágenes, la alegría instintiva en imágenes que muestra este tocador: «El gran y simple encanto de la imagen se encuentra aquí en medio de los pescadores griegos, que decoran sus hogares con amor y entusiasmo, con un placer obvio y directo».

Del libro «Walker Evans. Le secret de la photographie. Entretien avec Leslie Katz»

Walker Evans comenta sus fotos I

Walker Evans comenta sus fotos I

“El secreto de la fotografía: la cámara adquiere el carácter y la personalidad del hombre que la utiliza. La mente actúa a través de la máquina”.     Walker Evans

«Cuando llegué delante del edificio, casi me atrapó la luz transversal que caía sobre la plancha ondulada plateada. Era tan hermoso en sí mismo que instalé mi cámara, alterado por esta superficie, transportado por el aspecto de esta fachada, por la forma en que la pila de arena se unía a la imagen. La fotografía es una reacción instintiva a un objeto plástico. Supe en un instante que era lo que quería, y que encontré mucho más tarde, al editarlo. Tratamos de encontrar algo, y si no funciona, lo sabremos más tarde. Pero primero lo capturamos en la película, lo atrapamos. Es trascendente, lo sentimos. Aquí es donde se encuentra lo trascendente desaparecido; un momento de suerte, de acción y de casualidad. Está ahí y no podemos prescindir de esa sensación».

Del libro «Walker Evans. Le secret de la photographie. Entretien avec Leslie Katz»

Vídeos: Una visión contemplativa Historia de la Fotografía I

Vídeos: Una visión contemplativa Historia de la Fotografía I

Charla sobre la Historia de la Fotografía I

Podemos plantear la Historia de la fotografía desde diferentes puntos de vista, como son la evolución de la técnica o las diferentes temáticas. Adoptar una visión contemplativa quiere decir que nos fijamos en los cambios que se han dado en los movimientos fotográficos según se haya dado más importancia a la expresión del fotógrafo o a la fidelidad al tema. En esta charla vemos como se ha dado un movimiento pendular entre estos dos polos a lo largo de la historia según predomine el observador o lo observado. Independientemente del estilo que adopte el fotógrafo, la práctica contemplativa implica ir más allá de los dos polos y trascender esa separación que no es real.

En estos vídeos puedes acceder a la primera parte de la charla.

 

 

Que los disfrutes.

Un saludo

Los retratos de Pierre Gonnord

Los retratos de Pierre Gonnord

Dice Pierre Gonnord que la fotografía le sirve de excusa para acercarse a la gente y establecer contacto con ellos. Es un hombre apasionado cuando explica que la fotografía da sentido a toda su vida. Las palabras le salen a borbotones cuando habla de otros fotógrafos por los que siente admiración y a los que reconoce como sus maestros. El es sobre todo retratista. Este es un terreno en el que es muy difícil hacerse un hueco y, para mí, el lo ha conseguido.

En este vídeo podéis disfrutar de una clase magistral sobre retrato y, en general, sobre la fotografía misma y las pasiones que despierta. Cuidado, es contagioso!!

 

También os incluyo algunos ejemplos de su trabajo.

 ANTONIO-2004

pierre-gonnord

 iris-2011

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La fotografía es fácil y difícil

La fotografía es fácil y difícil

© Paul Graham

 

Hay ocasiones en que no es necesario escribir aquello que quieres decir porque alguien ya lo ha escrito antes y lo ha hecho de forma impecable. Eso es lo que me pasa con el siguiente texto del fotógrafo Paul Graham.

 

La fotografía es fácil, la fotografía es difícil.

«Es tan fácil que resulta ridículo. Es tan fácil que ni siquiera soy capaz de empezar… simplemente no sé por dónde empezar. Después de todo, solo consiste en observar cosas. Todo el mundo sabe hacer eso. Básicamente es una forma de retratar lo que ves —apuntar con la cámara y pulsar un botón—. ¿Qué hay de difícil en eso? Y, además, en la era digital es gratis —no hay que pagar ni el precio del carrete—. Es tan sencillo y elemental que resulta irrisorio.
Pero a la vez es tan difícil porque está en todas partes, en todos sitios, en todo momento, incluso ahora mismo. Es la visualización del texto que estás leyendo, es la imagen de tus manos delante de ti, es dejar que tu conciencia se aleje poco a poco de este texto y observe: está justo ahí, al otro lado de la habitación, allí… y allí. Y ya no está. No lo has fotografiado, porque no pensabas que mereciese la pena. Y ya es demasiado tarde, ese momento se ha esfumado. Pero al instante ha llegado otro. Ahora. Porque la vida discurre alrededor de nosotros, a través de nosotros, a toda prisa, en todas direcciones. Pero si está en todas partes y en todo momento, y es tan fácil de hacer, entonces ¿qué valor tiene? ¿Qué fotografías son relevantes? ¿Esa fotografía conseguida con esfuerzo, astuta, controlada, previsualizada? Sí. ¿O las artificiosas, mordaces y muy elaboradas? A veces. ¿Es esa foto improvisada fruto de un capricho? Seguro. ¿O es simplemente una observación afortunada, un momento cualquiera captado por casualidad? Quizá. ¿Es una expresión intuitiva de pura inteligencia? Efectivamente. ¿O la síntesis de años de analizar, observar y pensar en la fotografía? Sin duda.

Bueno, entonces ¿cómo le doy sentido a ese discurrir interminable, a esa confusión que reina en este mundo y este momento en que vivimos? ¿Cómo puedo ver más allá, cómo cruzo ese límite? ¿Camino por la calle y voy retratando a los desconocidos? ¿Hago un guión gráfico con mis amigos? ¿Fotografío solo a mis seres queridos, a mi familia, a mí mismo? ¿O quizá solo debería fotografiar la tierra, las piedras y los árboles? Ellos no se mueven, no se quejan ni se echan atrás. ¿Casas antiguas? ¿Casas nuevas? ¿Me voy a una zona de guerra en la otra punta del mundo o simplemente a la tienda de la esquina, o no salgo siquiera de la habitación?
Y me gustaría pensar que persistiré y seguiré avanzando, desarrollándolo porque merece la pena. Persistiré porque es más importante que otras cosas que no parecen serlo tanto: el aspecto económico, el trabajo editorial o las sesiones fotográficas de moda. Y entonces llegará el día en que esa foto sea lo suficientemente perfecta para pensar que está terminada. Creada. Concebida. Hecha. Y ha cumplido su objetivo: una aportación, y todo ese esfuerzo, esa frustración, ese tiempo y ese dinero quedarán atrás. Ha merecido la pena, porque es algo auténtico, que no existía antes de que tú lo crearas: una sentida obra de arte, una obra de fuerza y sensibilidad, que habla de este mundo y del lugar que ocupan los seres humanos dentro de él. ¿No es una maravilla?».

Texto de Paul Graham para el Libro de Graduación del Máster de Fotografía en la Universidad de Yale.

(del blog «Otra forma de mirar» en antonioperezrio.worpress.com)